Cuando miramos una imagen de la Antártida desde el espacio, vemos una inmensidad blanca. Sin embargo, esa superficie no revela directamente el territorio que sostiene al hielo. Bajo la cubierta helada existen montañas, valles y cuencas, muchas de ellas imposibles de observar con una fotografía convencional.

El relieve no es un secreto absoluto ni una tierra “nunca explorada”. Equipos científicos llevan décadas midiendo la topografía de la Antártida mediante técnicas geofísicas. Lo novedoso es el detalle con el que hoy pueden reunir esas observaciones y representar lo que no vemos.

01UN MAPA DEL TERRITORIO OCULTO

En marzo de 2025, un equipo internacional dirigido desde el British Antarctic Survey dio a conocer Bedmap3, una nueva síntesis del relieve situado bajo la capa de hielo antártica. Su propósito no es presentar una foto del suelo expuesto, sino producir modelos y mapas a partir de mediciones reales y métodos científicos de interpolación.

El trabajo incorpora información acumulada desde la segunda mitad del siglo XX. Según la ficha científica del proyecto, agregó 84 relevamientos aerogeofísicos de quince proveedores, con unos 52 millones de puntos de datos adicionales y 1,9 millones de kilómetros de trayectos de medición. Son cifras del conjunto de datos presentado y no mediciones tomadas todas durante un mismo viaje.

02¿CÓMO SABEN QUÉ HAY DEBAJO?

Los científicos emplean, entre otros métodos, mediciones realizadas desde aeronaves, satélites y campañas de campo. Algunos instrumentos permiten estimar el espesor de hielo y reconstruir la geometría del terreno subyacente. Al combinar puntos de observación de distintos años y procedencias se construyen superficies continuas, con áreas mejor conocidas que otras.

Por eso un mapa de Bedmap3 debe interpretarse como una reconstrucción basada en datos, no como una imagen satelital en la que se haya retirado físicamente el hielo. Los propios productos del proyecto distinguen zonas con diferente disponibilidad de mediciones y presentan modelados que necesitan interpretación.

03LA FORMA DEL SUELO CAMBIA LA HISTORIA DEL HIELO

No se estudia el relieve por simple curiosidad geográfica. La topografía del lecho influye en la forma en que la capa de hielo se desplaza y en cómo puede responder a cambios de condiciones ambientales. Conocer mejor montañas, valles, cuencas y las áreas situadas bajo el nivel del mar ayuda a alimentar modelos glaciológicos.

Bedmap3 también permite identificar patrones de drenaje y estudiar el contexto de lagos subglaciales. Estos mapas no deben tratar cada acumulación de agua estimada como un lago directamente confirmado: el proyecto advierte que algunos trazados hidrológicos son modelados.

04¿SIGNIFICA QUE LA ANTÁRTIDA YA ESTÁ COMPLETAMENTE CARTOGRAFIADA?

No. El mapa mejora considerablemente la información disponible, pero siempre quedan limitaciones de cobertura, resolución e incertidumbre. Que un modelo sea detallado no implica que cada valle haya sido medido con la misma precisión. Esa diferencia entre dato directo y superficie estimada es parte esencial de la investigación.

La Antártida visible y el continente que se esconde debajo son dos paisajes conectados. Aprender a leer ambos permite comprender mejor por qué existe hielo donde existe y qué preguntas todavía investiga la ciencia.

RADAR ANTÁRTIDA seguirá explicando el continente austral con fuentes verificables, desde Tierra del Fuego hacia el mundo. Para explorar este tema, consultá las fichas científicas de Bedmap3 y el estudio original del British Antarctic Survey.

VERIFICAR Y SEGUIR EXPLORANDO

La evidencia, a mano.

Fuentes consultadas para esta investigación. Revisá la fecha y el alcance de cada documento.